Cuidados

Cómo hacer que tu ramo dure más

Seis hábitos sencillos que alargan varios días la vida de cualquier ramo: corte, agua, ubicación y florero.

Florero con flores frescas de varios colores. Foto: Liana S en Unsplash

Un ramo bien cuidado puede durar casi el doble. No hace falta nada especial: solo agua limpia, un buen corte y elegir bien dónde ponerlo.

1. Corta los tallos apenas llegue

Con una tijera o cuchillo bien afilado, corta 2 a 3 cm de cada tallo en diagonal. El corte inclinado deja más superficie para beber y evita que el tallo quede aplastado contra el fondo del florero.

2. Quita las hojas que tocan el agua

Las hojas sumergidas se pudren rápido y llenan el agua de bacterias, que tapan los tallos. Deja hojas solo en la parte que queda fuera del agua.

3. Agua fresca, y cámbiala seguido

  • Llena el florero con agua fresca (no helada) hasta la mitad o dos tercios.
  • Cámbiala cada uno o dos días y aprovecha para recortar un poco los tallos.
  • Si el ramo trae un sobrecito de alimento floral, úsalo: lleva azúcar para nutrir y un componente que frena las bacterias.

4. Un florero limpio

Lávalo con agua y jabón antes de usarlo. Los restos de un ramo anterior bastan para acortar la vida del nuevo.

5. Lejos del sol, el calor y la fruta

Evita el sol directo, las ventanas calientes, la cocina y los aparatos que dan calor. Aléjalo también del frutero: frutas como el plátano y la manzana sueltan etileno, un gas que acelera el envejecimiento de las flores.

6. Retira las flores que se van marchitando

Una flor marchita también suelta etileno y apura a las demás. Sácala a tiempo y el resto del ramo durará más.

¿Tu ramo viene en papel coreano? Puedes dejarlo envuelto unas horas para lucirlo, pero para que dure pásalo a un florero con agua el mismo día.